Cuando pensamos en Chile nuestra mente suele evocar su naturaleza, su extensión, su interesante y en ocasiones hasta desconcertante historia.
Imágenes de grandes moáis tallados en piedra nos llevarán a lugares tan cargados de misticismo como la Isla de Pascua; la incesante vida del día a día nos hará recorrer las calles de Santiago de Chile en una marcha incansable, o sumergirnos a observar el espectáculo submarino en la isla Robinson Crusoe.
Entre sus fronteras el paisaje es tan increíblemente variado como zonas climáticas y geográficas ocupa. Extendiendo nuestras alas como el icónico Cóndor, alzaríamos nuestro vuelo para observar la gran espina dorsal del continente: la gran cadena montañosa de los Andes.
De un lado a otro disfrutaríamos de la impactante dureza del desierto de Atacama, y en un golpe de corriente llegaríamos a la Patagonia chilena para apreciar el archipiélago de Chiloé, helados glaciares y bravos estrechos.
Descubriremos cómo un país con tantos recursos naturales guarda tesoros bajo tierra, siendo sus minas uno de los grandes pilares de su economía. Cabe destacar que la exportación de recursos mineros representa cerca del 60% de sus exportaciones totales.
Encontrar empleo en la minería chilena
Siendo conscientes de la importancia de un sector como el minero en Chile, trabajar en él representa una oportunidad desde diferentes ángulos: vacantes para ingenieros, un amplio espectro de personal técnico y mecánico, administrativos y expertos en comercio exterior.